Enganchada a café y cigarrillos pasaba las tardes en la cafetería, observando a la gente, entretenida algún instante en una conversación, un día se quedó colgada de alguien que conoció, y cambió de drogas alimentando sólo las que produce el cuerpo.(Rosa Lara)
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario